La Perfección no es un extremo inalcanzable...

...se trata de un equilibrio estable.

martes, 9 de junio de 2009

Niña mía para siempre

Mi pequeña niña,
que alegría verte sonreir,
creciendo fuerte, verte vivir.
Aún tu cabeza no alcanza mis rodillas,
pero la levantas, me miras fijamente
a los ojos, no lo lamentes
ya crecerás.

Dulce niña mía,
que alegría tenerte en mis brazos.
Estaremos siempre juntos, no rompas nuestros lazos,
yo tomo tus manitas,
tu me abrazas fuertemente,
no te dejaré, no lo lamentes,
mía serás.

Tierna jovencita,
que alegría estar contigo,
linda, bella; yo, sólo tu amigo.
No hay secreto que no me digas.
A mi presencia aferrada libremente,
como sol y luna, como agua y fuente,
las estrellas verás.

Mujer de mente fina,
que alegría que has madurado,
hermosa y sabia, mi ser más amado.
¿Quién tu velo pisa?
No me veas cruelmente,
ven acá, cruza el puente.
¿a quién esperas?

Mujer por años consumida,
que alegría que estes más cerca,
catrina, feliz, no has cerrado mi puerta,
y aun me esperas con vida,
tendida, impaciente,
disfrazada por el ende,
cuando mueras.

Ahora conmigo niña mía,
has dejado todo atrás,
me comprendes, ya no volverás.
Ahora es tu ángel quien te cuida,
por fin conmigo eternamente,
princesa, mi niña para siempre.

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